1. Streaming (Escucha en línea)
Este es el modelo más común actualmente. Permite al usuario reproducir la música en tiempo real sin necesidad de descargarla.
Algunos servicios ofrecen la opción de descarga offline temporal, pero esta no representa una descarga de archivo permanente, sino una función asociada a la suscripción.
Ejemplos: Spotify, Deezer, Tidal, Apple Music (modo offline).
2. Descarga Limitada
Una descarga limitada implica que el archivo digital puede descargarse a un dispositivo, pero con restricciones específicas. Existen dos subtipos:
Por tiempo: el archivo puede ser reproducido solo durante un período determinado (ej. 30 días).
Por uso: el archivo puede reproducirse un número limitado de veces (ej. 20 reproducciones).
Este tipo de descarga suele usarse en servicios de suscripción con medidas de protección de derechos.
3. Descarga Permanente
Se trata de una venta individual donde el usuario paga por el derecho a descargar y almacenar el archivo de audio de forma indefinida.
El archivo puede reproducirse sin conexión y sin restricciones.
Este modelo sigue vigente, especialmente para compradores que prefieren tener propiedad digital del contenido.
Ejemplos: Bandcamp, Beatport, Juno Download.
4. Servicios Digitales a la Carta (Pay-per-download)
Permiten a los usuarios comprar canciones o álbumes individualmente, sin necesidad de suscripción mensual. Es un modelo transaccional directo.
Paga por descarga → Obtén el archivo permanentemente.
Ideal para usuarios que quieren coleccionar o respaldar a artistas con compras directas.
Ejemplos: Apple iTunes, Amazon MP3.
